Actualités

¿Qué hace a un portero moderno?

Tanguy Jourdan, Academia de Porteros

Los porteros de hoy deben ser lo más completos posible para ser decisivos en la competición. Para lograrlo, su entrenamiento específico está salpicado de trabajo técnico y táctico, así como de preparación atlética y mental. Nada se deja al azar, y eso es lo que le permite ser lo más eficaz y eficiente posible en los partidos. 

Aunque el guardameta es la última línea de defensa de un equipo, con demasiada frecuencia los aficionados al fútbol se olvidan de él. Hoy en día, tiene un papel crucial que desempeñar junto a sus compañeros. Como cualquier otro jugador, debe ser decisivo para su equipo, pero también debe participar en el juego con sus compañeros. El guardameta moderno es un jugador por derecho propio, capaz de integrarse en el equipo con su juego de pies, su posicionamiento en relación con el equipo, su presencia y sus palabras. Por esta razón, la preparación mental es uno de los aspectos que un portero no debe descuidar. Debe desprender cierto carisma, asumir responsabilidades, tranquilizar a sus compañeros e imponerse en el área. No olvidemos una cosa: es el jugador con mayor visión de juego, por lo que le corresponde guiar a sus compañeros comunicándose con ellos con la mayor precisión posible.

Adaptar el trabajo técnico y táctico a la intensidad de la competición

En las últimas décadas, el ritmo de juego se ha acelerado considerablemente y los jugadores han elevado su nivel. Cada vez son más atléticos y técnicos. Los porteros deben adaptarse a esta intensidad. 

Durante los entrenamientos específicos, los preparadores de porteros se centran en los aspectos técnicos del juego para que los guardametas sean lo más eficaces posible, sobre todo en lo que se refiere al juego con los pies, las entradas, las zambullidas, las salidas aéreas y los duelos. Este aspecto se trabaja en relación con la acción del partido para que el portero pueda seguir el ritmo del juego. A continuación, tiene que elevar su nivel técnico en relación con la alta velocidad de la acción de partido tratada en el entrenamiento. 

Los guardametas que entiendan esta lógica darán un paso más en su nivel de práctica, lo que les ayudará a ascender en el escalafón. 

Sin embargo, la preparación física del portero es un elemento esencial a tener en cuenta.

Porteros cada vez más explosivos

Los porteros de hoy en día están cada vez mejor preparados atléticamente. Se benefician del entrenamiento con pesas y de una preparación física específica para su puesto. 

El objetivo es desarrollar las dos cualidades fundamentales de fuerza y velocidad máximas en los jugadores jóvenes, para que tengan una base sólida a partir de la cual evolucionar con el tiempo en función de su edad, peso y estatura. A continuación, el portero desarrollará las cualidades de fuerza y velocidad, explosividad, pliometría baja y alta con los fundamentos de la halterofilia para realizar repeticiones a un nivel muy alto y a una velocidad muy elevada en el terreno de juego con el fin de ser lo más eficaz posible.

Actualités

El portero, un auténtico jugador de fútbol 

Tanguy Jourdan, Academia de Porteros

Las transiciones son omnipresentes en el fútbol moderno, no sólo entre los jugadores, sino también entre los porteros. Capaz de desequilibrar al equipo contrario cambiando el ritmo de la acción, se ha convertido en un elemento importante de la táctica de un equipo. ¿Cómo han pasado los porteros de espectadores a verdaderos protagonistas del juego? 

Dominar las transiciones defensivas y ofensivas

Las transiciones «defensivo-ofensivo» (DEF-OFF) y «defensivo-ofensivo-defensivo» (DEF-OFF-DEF) son elementos que deben trabajarse durante las sesiones de entrenamiento para que el portero esté en las mejores condiciones posibles el día del partido. 

Es importante recordar los conceptos defensivo y ofensivo. La transición defensiva consiste en defender una portería o un espacio en el que el equipo no tiene el balón. La transición ofensiva, en cambio, se refiere a tener la posesión del balón y que el portero haga reanudaciones con la mano o con el pie.

Estos elementos deben trabajarse durante las sesiones de entrenamiento para que el guardameta pueda establecer el vínculo con la situación del partido. Este trabajo les permitirá estar en las mejores condiciones posibles para afrontar su partido con calma. 

Identificar estas transiciones y seguir el ritmo de la acción es una ventaja para el guardameta, que podrá tomar las decisiones correctas en cada momento de la situación. 

Por el contrario, si no tiene en cuenta todos los parámetros, se retrasará y no siempre tomará las decisiones correctas, lo que podría poner en peligro el equilibrio de su equipo.

El partido de fútbol es un constante cambio de ritmo 

Desde hace unos diez años, el fútbol se ha convertido en un juego táctico que va mucho más allá de los aspectos físicos y técnicos. Antes, el juego era muy directo y musculoso, con frecuentes transiciones defensivas y ofensivas, y los centrocampistas lanzaban a sus delanteros en profundidad para enfrentarse al portero, que permanecía en su línea de gol. Defendía su propia portería y no el espacio entre él y su línea de defensas. Por lo tanto, el portero no estaba implicado en el juego, ya que no participaba en estas transiciones. 

Hoy en día, los equipos juegan un juego constante de transiciones contra equipos agrupados en el que el portero desempeña un papel esencial. El guardameta participa mucho más en las transiciones de ataque, es decir, en la salida del balón, donde fomentará los pases precisos con la mano o con el pie. A continuación, puede marcar la diferencia cuidando sus reanudaciones y cambiando el curso del juego al modificar el ritmo. Esto puede desequilibrar al adversario. Hoy en día, un guardameta activo que domina el arte del juego con los pies es un arma formidable para ser decisivo en un partido.